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14/05/2008
Stiglitz: un pensador radical contra la guerra en Irak
La guerra de tres billones de dólares
En la Cámara de los Comunes, el laureado economista Joseph Stiglitz (premio Nobel de economía 2005) develó el verdadero costo de la presencia militar occidental en Irak a través de hechos descritos en su libro The Three Trillion Dollar War. Al acto fueron invitados de honor los embajadores Samuel Moncada, de Venezuela, René Mujica, de Cuba y Simon Collis de Siria.
Con un magistral razonamiento económico, asistido por una impresionante documentación económica y estadística, el premio Nobel de Economía 2005, Dr. Joseph Stiglitz capturó la atención del público en la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico el 30 de abril pasado mientras explicaba los verdaderos costos de la guerra en Irak.
La lucha de Stiglitz cuenta con el respaldo de Venezuela
La apertura y presentación del conferencista correspondió al Embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Samuel Moncada, quien dijo: “No sólo es Stiglitz un académico y pensador original de la economía, también es un pensador radical contra el neoliberalismo. En la tradición de los economistas clásicos, es un práctico y un teórico de obligada referencia a quien le preocupa el futuro del mundo”. Además, el Embajador Moncada dijo sentirse orgulloso de haber sido invitado a la reunión, pues la lucha del Dr. Joseph Stiglitz “de sacar a la luz la verdad que subyace en una guerra injusta cuenta con el apoyo de la nación venezolana.”
En su conferencia, el Dr. Stiglitz analizó algunos hechos de índole económica que aconsejan el retiro inmediato de las tropas estadounidenses del territorio iraquí, pues el costo de la presencia militar en ese país está causando estragos sociales en Estados Unidos. “50 millones de estadounidenses están privados del servicio de salud, en un país del Primer Mundo. Estados Unidos no considera que la salud sea un derecho humano fundamental”, dijo Stiglitz, tras analizar el costo de la guerra en Irak podría financiar el sistema de salud estadounidense por los próximos 50 a 70 años.
“El costo de cuatro horas de guerra podría duplicar el monto que se destina a la investigación sobre el autismo, suerte de epidemia que afecta a un buen número de niños nacidos en Estados Unidos”, planteó el laureado Nobel de Economía.
Costos ocultos de una guerra sin sentido
El presupuesto de guerra de la Administración Bush fue también blanco de severas críticas por parte del Profesor Stiglitz, quien refirió que la constitución de los presupuestos por parte del gobierno estadounidense es ineficiente. Al principio se estimó que la guerra costaría entre 50 y 60 millardos de dólares, “sin embargo, ése es apenas el costo de cuatro meses de guerra”, explicó Stiglitz. Según cifras suyas –que, de hecho, considera conservadoras- el costo real ha sido de tres billones de dólares, según se refleja en el título de su reciente libro. Cifras menos conservadoras estiman que el costo real sería de entre cuatro y cinco billones, según él mismo planteó.
El costo de los veteranos de guerra que regresan no fue presupuestado, lo cual incrementa los referidos costos ocultos de esta guerra. “Un 39% de los soldados que regresan reciben una ayuda económica por discapacidad”, lo cual se suma a dichos costos, junto con el presupuesto necesario para atender a 52.000 soldados que sufren de trastornos ocasionados por el estrés postraumático, desorden por el cual esperan tratamiento otros 400.000 soldados.
Deuda externa y dinero plástico
Entre otros hechos, el Profesor Stiglitz destacó que cuando George W. Bush asumió la presidencia de EE.UU. la deuda externa de ese país se encontraba en 5,7 billones de dólares, un acumulado de 200 años de historia. Sin embargo, en apenas cinco años, el Presidente Bush se las ha apañado para aumentar la ya astronómica cifra en 30%.
Por decirlo de alguna manera, toda la Guerra en Irak se ha financiado con “tarjeta de crédito”, fue la metáfora usada por Stiglitz para exponer el hecho. “Todo el dinero gastado en combatir es dinero prestado”. “De hecho, el 20% del total de gasto de Estados Unidos ha sido financiado por entes extranjeros”, explicó el Nobel. Por ello, EE.UU. tendrá que pagar intereses, sumándose a los costos ocultos de la guerra.
Stiglitz sugirió que el marco contable utilizado por el Departamento de Defensa sería considerado prácticamente fraudulento si fuera utilizado por compañías ordinarias. “Con ello se socava el proceso democrático. Una de las razones principales para ir a la guerra contra Irak era defender la democracia”, dijo.
Según el prestigioso economista, la administración Bush ha mantenido en secreto los detalles de la guerra del mismo modo como no se rinde cuenta del número real de bajas, al excluir a los heridos en situaciones que no son de combate.
Retirarse o no retirarse… ¿He ahí el dilema?
El retiro inmediato de Irak de las tropas estadounidenses podría dejar al país en medio de un caos, pero también podría ser beneficioso para Irak. Retirarse en cuatro años también podría provocar caos y también podría ser beneficioso, según explicaciones del profesor Stiglitz. “¿Cuán peor será que Estados Unidos se retire ahora o en cuatro años?”, se preguntó Stiglitz, antes de responder que una salida inmediata o posterior pareciera no hacer ninguna diferencia, aunque cuatro años más de combate costaría otro 1,2 billón de dólares. “Se gastan US$ 5000 por segundo en una guerra que se declaró bajo la premisa de que Irak tenía armas de destrucción masiva, premisa que hoy sabemos falsa, pues Irak no tuvo armas de destrucción masiva ni relación alguna con los ataques del 11 de septiembre.
Drama en Siria por violencia en Irak
El año 2007 ha sido el más violento desde el inicio de la guerra. Cuando funcionarios del gobierno estadounidense dicen que la violencia está disminuyendo, lo que en realidad quieren decir es que la violencia retrocedió a los niveles del año 2006. “La administración Bush está engañando al público estadounidense a niveles asombrosos”.
En Irak hay la mitad de médicos que había en el 2003. Muchos han salido del país a la vez que otros han sido asesinados. Se estima que 1 millón de iraquíes han muerto a consecuencia de la guerra, aunque no en ataques directos.
El Embajador de Siria, el Sr. Simon Collis, también presente en el evento, intervino para presentar algunas cifras perturbadoras sobre los refugiados iraquíes en su país: “En Siria, en la actualidad, hay 20.000 médicos iraquíes, así como 10.000 profesores universitarios y 30.000 ingenieros de ese país. En procura de sobrevivir, unas 50.000 mujeres iraquíes han debido dedicarse a la prostitución, una actividad contraria a la cultura musulmana, por lo cual no es algo que se tome a la ligera o que cuente con aceptación social”, destacó el Embajador Collis.
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