21/05/2008
Venezuela aboga por la definitiva prohibición de armas de destrucción masiva
 
“Venezuela solicita la pronta y definitiva prohibición de las municiones de racimo, como aboga por la proscripción total y absoluta de las armas de destrucción masiva", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores para América del Norte y Asuntos Multilaterales, Jorge Valero.

La apreciación la hizo durante su intervención en la Conferencia Diplomática de Dublín sobre Municiones de Racimo, realizada en la capital de la República de Irlanda.

Un boletín de prensa de la Cancillería venezolano señala que Valero respaldó los llamados a favor de la prohibición total de ese tipo de proyectiles, ya que su utilización en conflictos armados causa trágicas consecuencias entre la población civil.
Las municiones de racimo o fragmentación son cabezas de misil o minas antipersonales que depositan cientos de pequeñas bombas al momento de entrar en contacto con el objetivo a ser neutralizado.

"La República Bolivariana de Venezuela, que ha apoyado el proceso de Oslo desde sus orígenes, reafirma su compromiso en favor del desarme y del respeto irrestricto del Derecho Internacional, incluyendo el Derecho Internacional Humanitario, y aboga por el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales", precisó el Diplomático.

Valero acotó que las negociaciones que condujeron a la adopción de la Convención de Ottawa (1997) sobre no permitir el uso de minas antipersonales arrojan una buena experiencia y deben servir de referencia para que se adopte un instrumento jurídico que prohíba la fabricación, uso, transferencia y almacenamiento de las municiones de racimo.

Señaló que en los recientes conflictos armados de Kosovo, Afganistán, Irak y Líbano se ha revelado el carácter inhumano de esas armas que quedan esparcidas sin control en áreas urbanas y rurales.

A juicio del Viceministro, la Conferencia debe abonar el camino para que se logren acuerdos consagrados al respeto del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario.

"Lograr una convención que elimine las municiones de racimo, sin que queden resquicios para que se incumpla su aplicación, se enmarca en una política de paz y de coexistencia entre los pueblos", puntualizó.

 

¦ Pagina principal ¦